Del Derecho Romano De Guillermo Floris Margadant ((top)) | La Segunda Vida

Introducción: El mito de la muerte del Derecho Romano Existe una falacia repetida con frecuencia en los pasillos de las facultades de derecho: que el Derecho Romano es una materia muerta, un cadáver histórico digno de museo, útil sólo para eruditos con togas y pergaminos. Para el jurista mexicano de origen neerlandés Guillermo Floris Margadant , esta idea no solo era errónea, sino peligrosa. Su obra cumbre, El Derecho Romano , y en particular el concepto que él mismo popularizó bajo la idea de "la segunda vida" de este ordenamiento jurídico, nos invita a ver un fenómeno completamente distinto: el de un sistema que no murió, sino que se transformó, se camufló y resurgió con fuerza en las bases del derecho continental europeo y, por extensión, del mexicano y latinoamericano.

Por ejemplo, al estudiar el contrato de compraventa, Margadant no solo dice que viene de emptio-venditio . Explica que los romanos no tenían una teoría general del contrato (como la nuestra), sino un sistema de contratos nominados . La falla de ese sistema (¿qué pasa con los contratos innominados?) llevó a la creación de la actio praescriptis verbis , que es el antecedente directo de nuestra teoría del enriquecimiento injusto. Es decir, la "segunda vida" corrigió defectos de la "primera vida", pero usando herramientas romanas. La tesis de Margadant no está exenta de detractores. Algunos críticos, especialmente los del movimiento del Common Law (derecho anglosajón) o los sociólogos jurídicos, argumentan que el derecho romano está sobredimensionado. Dicen que lo que llamamos "segunda vida" no es más que un ropaje intelectual que disfraza realidades sociales muy distintas. Introducción: El mito de la muerte del Derecho

Pero el imperio no cayó por completo; se transformó. La "segunda vida" comienza precisamente en la Edad Media y se extiende hasta nuestros días. No es una resurrección milagrosa, sino una continua. Por ejemplo, al estudiar el contrato de compraventa,

Este artículo explora a fondo la tesis de Floris Margadant, desmenuzando qué significa esa "segunda vida", cómo se manifiesta en los códigos civiles actuales y por qué su lectura sigue siendo indispensable para el abogado del siglo XXI. Antes de sumergirnos en la "segunda vida", es vital entender al autor. Guillermo Floris Margadant (1924-2011) fue un jurista, historiador y romanista que, nacido en los Países Bajos, encontró en México su patria intelectual. Formado en la tradición romanista europea (la más pura), se enfrentó a un desafío: enseñar Derecho Romano a estudiantes mexicanos que veían a Justiniano como un personaje más lejano que Moctezuma. Es decir, la "segunda vida" corrigió defectos de

El derecho romano no es una materia para historiadores, sino una caja de herramientas viva. Cada vez que un juez invoca la "buena fe" en un contrato, cada vez que un abogado habla de "vicios del consentimiento" o de "enriquecimiento sin causa", está invocando un fantasma ilustre: el de Gayo, Ulpiano, Paulo y Modestino. Y si leemos a Margadant, entenderemos que ese fantasma no viene a asustarnos, sino a enseñarnos la estructura profunda de nuestra propia civilización jurídica.