Brailovsky advierte: las pantallas, bien usadas, pueden ser herramientas, pero cuando colonizan todo el tiempo escolar, destruyen el paréntesis. El "paréntesis" necesita un cuerpo presente, una mirada compartida, una pausa que no es un clic. Por eso, su pedagogía es un llamado a desacelerar. La obra de Brailovsky ha encontrado un eco enorme en Argentina, México, Colombia y Chile, especialmente entre maestros de nivel inicial y primario. Sus talleres de formación suelen ser experiencias catárticas: los docentes lloran, ríen y redescubren por qué eligieron esa profesión. Circulan en redes sociales frases suyas como “El docente es un poeta del tiempo” o “Enseñar es regalar el asombro” .
Introducción: ¿De qué hablamos cuando hablamos de “Pedagogía entre paréntesis”? En el vasto mapa de la pedagogía contemporánea, donde a menudo predominan las rigurosas metodologías, los estándares medibles y las tecnologías de punta, aparece una figura que invita a hacer una pausa. Esa figura es la del pedagogo, escritor y divulgador argentino Daniel Brailovsky . Su concepto más potente, y que ha dado nombre a gran parte de su obra, es precisamente la “Pedagogía entre paréntesis” ( Pedagogía entre paréntesis ). daniel brailovsky pedagogia entre parentesis
Este artículo explora en profundidad las raíces, las prácticas y el legado de Daniel Brailovsky, y por qué su “Pedagogía entre paréntesis” es más necesaria hoy que nunca. Daniel Brailovsky es un pedagogo argentino, investigador y formador de docentes. Su trayectoria incluye una vasta experiencia en jardines de infantes, escuelas primarias y universidades (como la Universidad Pedagógica Nacional - UNIPE, y la Universidad de San Andrés). Sin embargo, su fama trasciende el ámbito académico gracias a sus libros, conferencias y la columna “La educación es otra cosa” (en el programa No toca botón , del canal Aire de Santa Fe), donde vuelca sus reflexiones con un estilo ameno, irónico y profundamente respetuoso del oficio de enseñar. Brailovsky advierte: las pantallas, bien usadas, pueden ser
¿Qué ocurre cuando un maestro decide, literal y simbólicamente, cerrar un paréntesis alrededor de un momento de la clase? Según Brailovsky, ocurre la educación en su estado más puro: la suspensión voluntaria de la utilidad inmediata para abrirse al asombro. La obra de Brailovsky ha encontrado un eco
El paréntesis, para Brailovsky, es el lugar de la libertad. Y tal vez, la única tarea verdaderamente urgente de la educación actual sea construir más y mejores paréntesis. “La clave no está en llenar el tiempo escolar con más actividades, sino en encontrar los huecos, los silencios, las esquinas donde todavía sea posible preguntarse: ¿quién soy yo frente a estos niños? ¿Qué mundo estamos construyendo juntos?” – Daniel Brailovsky. Invito al lector, sea docente, padre, estudiante o curioso, a tomar este artículo como un paréntesis en su día. Apague por un momento las notificaciones, deje de planificar la próxima reunión y pregúntese: ¿Dónde está mi asombro? ¿Cuándo fue la última vez que aprendí algo por el mero placer de entenderlo?