Astillas De Realidad -

Piensa en esto: Tomas el mismo café todas las mañanas. Un día, sin razón aparente, el sabor es completamente distinto. No está malo. Es otro sabor, como si el universo hubiera cambiado la receta en secreto. O cuando miras el rostro de un amigo de años y, por un segundo, ves a un desconocido total. Sus rasgos son los mismos, pero la presencia es otra.

Eso es una astilla.

No intentes pegarla de vuelta. Déjala que brille en el fondo de tu memoria, como un recordatorio de que vivimos en un misterio. Y quizás, solo quizás, si juntamos suficientes astillas, podamos entender por fin el espejo roto que llamamos universo. ¿Has vivido alguna experiencia que consideres una Astilla de Realidad? Comparte tu historia en los comentarios. La verdad está ahí fuera, pero también, a veces, está dentro de la grieta de tu propia acera. Astillas De Realidad